Y éramos felices.
Pero nuestro futuro nos desnudó
salvajemente al no verse considerado.
El tiempo nos repudió
y nos hundió en nuestra infancia
para que volviéramos a sentir su paso.
Se nos negó el poder.
La inconciencia nos fue restituída
como fuimos restituídos
nosotros mismos a nuestros cuerpos
y sólo a nuestros cuerpos.
El vital dolor terminó
y comenzó la agonía.
Pero nuestro futuro nos desnudó
salvajemente al no verse considerado.
El tiempo nos repudió
y nos hundió en nuestra infancia
para que volviéramos a sentir su paso.
Se nos negó el poder.
La inconciencia nos fue restituída
como fuimos restituídos
nosotros mismos a nuestros cuerpos
y sólo a nuestros cuerpos.
El vital dolor terminó
y comenzó la agonía.