tan distanciado entre si, tan solo
porque no soy mas que alguno de ellos
sin la gomina, sin la oficina
con ganas de renovar
Yo adoro a mi ciudad
aunque su gente no me corresponda
cuando condena mi aspecto y mis hondas
con un insulto al pasar
Yo adoro a mi ciudad
cuando las chicas con sus minifaldas
parecen darle la magica espalda
a la inhibicion popular
Yo adoro a mi ciudad
aunque me acuse de loco y de mersa
aunque guarde mi pelo a la fuerza
en un coiffeur seccional
y sin embargo yo quiero a ese pueblo
porque me incita a la rebelion
y porque me da infinito deseos de contestarles
y de cantarles mi novedad.